El término “casa sana” puede transmitir ideas asociadas al conocimiento de disciplinas espirituales, así como aspectos que tienen que ver con la geobiología, incluso el diseño de interiores.

De muchas formas puedes ayudar a cuidar la salud hogareña. Por ejemplo, el feng shui y otras corrientes ancestrales poseen todo un catálogo de recomendaciones para conferir bienestar a los espacios hogareños. A esto se le suma, claro está, su relación con las nuevas tendencias de decoración y acondicionamiento de interiores.

Aunque estos tips provenientes de la sabiduría antigua son efectivos, existen factores que pueden sabotear el bienestar. La calidad del ambiente casero se construye sobre la base de un lugar pensado para que sus componentes armonicen con la dinámica humana.

Síntomas y causas de que no estás viviendo dentro de una casa sana

Las patologías orgánicas constituyen alertas útiles para empezar a diagnosticar puntos nocivos en el hogar. Si deseas una casa sana, es necesario empezar por prestar atención a enfermedades frecuentes:

Alergias y problemas respiratorios: entre los factores hogareños que pueden ocasionar este tipo de alteraciones están el polvo, el exceso de humedad y químicos tóxicos presentes en el aire. Los síntomas van desde un simple sarpullido rojizo en la piel hasta la congestión de las vías respiratorias. Las causas concretas de estos padecimientos son:

  • Exceso de cortinas, alfombras, manteles o cualquier textil. Asimismo, la higiene poco frecuente de estos materiales puede activar la presencia de ácaros.

  • Materiales de construcción artificiales expelen partículas que llegan fácilmente a los pulmones.

  • Compuestos orgánicos volátiles que se encuentran en objetos de carpintería o en plásticos.

  • Pocas ventanas o ausencia de espacios abiertos

Perturbaciones psicológicas: suelen estar relacionadas con varias manifestaciones del estrés como la irritabilidad, el mal humor, la falta de concentración, insomnio e incluso la depresión. Todos estos síntomas apuntan hacia el aprovechamiento inadecuado del espacio disponible, cuyas consecuencias están siendo somatizadas por el cuerpo. Los detonantes más comunes son:

  • Acumulación exagerada de objetos que limitan la movilidad.

  • Ausencia de lugares que invitan al esparcimiento mental y físico.

  • Exposición prolongada a dispositivos electrónicos.

  • Utilización de colores estridentes.

  • Iluminación escasa.

Consejos para respirar un aire de casa sana

La naturaleza del aire que respiramos en la casa está determinada por varias condiciones. Una de ellas es el flujo de aire fresco que circula a través de las áreas que componen la estructura. Se estima que un individuo promedio necesita una cantidad comprendida entre los 30 y 60 centímetros cúbicos de ventilación pura.

Para mantener este rango se requiere de una arquitectura provista de múltiples ventanas en cada zona del hogar. Adicionalmente, es de vital importancia pensar en un diseño de espacio abierto con la finalidad de no obstaculizar la circulación de aire. Esto garantizará un proceso de renovación constante evitando la concentración de agentes perjudiciales para la salud humana.

La humedad contenida en la ventilación es una variable que se debe ubicar en el 30 o 50%. Cuando estos niveles de concentración se alteran inicia la aparición de moho y hongos. Por tanto, se recomienda emplear materiales naturales para la edificación de las construcciones. Su composición actúa como un regulador natural de la humedad, pues poseen una configuración que les permite transpirar el agua depositada en sus fibras.

La tendencia ecológica también debe acompañar la elección del recubrimiento de las paredes. Los barnices artificiales y las pinturas con base de plástico liberan componentes tóxicos que modifican la calidad del aire. Existen muchas alternativas en el mercado que sustituyen esos materiales, las pinturas vegetales hechas con arcilla, la resina de árbol y la madera rústica son opciones saludables.      

¿Cómo hacer de la casa un refugio para el descanso mental?

  • La distribución: para imprimir una sensación de amplitud, incluso en viviendas de dimensión pequeña, es ideal la integración de múltiples áreas comunes. Una excelente alternativa es abrir la cocina, el comedor y la sala con el objetivo de conseguir un sitio más diáfano. Utilizar esta estrategia propicia un mejor ambiente para las reuniones sociales, de modo que también se convierte en un foco de esparcimiento.

  • La iluminación: la actividad biológica está condicionada por los cambios que se producen en la luz. El día y la noche marcan el inicio y la culminación de procesos orgánicos relevantes. En consecuencia, lo ideal es generar rincones de luz natural sustituyendo paredes por vidrio, colocando una claraboya o ventanas amplias. Si se desea añadir iluminación artificial en los dormitorios es preferible elegir lámparas con una potencia de 700 lux, pues su baja intensidad invita al descanso. Las habitaciones con mayor actividad diurna deben tener bombillos de 1000 lux para despertar la actividad intelectual.

  • Los colores: la paleta de tonalidades influye directamente en el ánimo de las personas que se encuentran bajo su influencia. Los colores azulados y verdosos contribuyen a serenar la mente, por ende, son los que deben formar parte de dormitorios u oficinas. El naranja y el amarillo transmiten energía disminuyendo la sensación de fatiga, mientras que el rojo produce un aumento de la irrigación sanguínea. Este último grupo se debe colocar en sitios de reunión social o en lugares destinados a actividades intensas.

Materiales naturales que te ayudarán a tener una casa sana

La moda de tendencia ecológica ha provocado un despliegue de materiales que le han devuelto la sanidad a los hogares. Se ha hecho habitual el uso de persianas fabricadas a partir de cereales como el sorgo y el trigo para sustituir algunos textiles propensos a acumular polvo. Sin embargo, las telas han sufrido una gran transformación, pues se está utilizando el bambú, el cáñamo e incluso la piña en la confección de tejidos benéficos.

La materia prima de construcción tampoco se escapa de la onda verde porque el cemento está siendo reemplazado por una mezcla de caña de azúcar resistente a la corrosión. Éste sería un pegamento efectivo para unos azulejos decorativos producidos con la concha del coco. La fibra de esta fruta ha sido tratada para el aislamiento acústico de las habitaciones en combinación con algodón.

Otro de los elementos que está siendo ampliamente promovido en la industria constructiva es la arcilla por sus propiedades higroscópicas. Mezclada con paja, arena y cal es útil para levantar paredes que funcionen como particiones de interiores. Además, se ha tomado para confeccionar ladrillos llamados Compressed Earth Blocks, los cuales constituyen una opción decorativa auténtica.

Los fardos de paja tomaron popularidad en Estados Unidos en tanto que se descubrió su fortaleza a condiciones climáticas extremas. Ha sido aprovechada para rellenar las paredes de madera pues tiene características aislantes naturales. Con esta iniciativa se ha logrado disminuir el uso de humidificadores porque la paja controla la humedad de las construcciones.

Una casa sana se propicia por el balance de sus muebles, los colores que la decoran y los materiales con los que se han construido sus ambientes. Por ello, el juego de colores, el uso de muebles de origen natural y la correcta iluminación ayudará a sentir plenitud en tu cuerpo y mente.