El trabajo siempre vendrá acompañado de una dosis de estrés que puede ser mitigada si se piensa en un lugar creado especialmente para trabajar. Uno de los factores más influyentes en todos los inconvenientes que se generan a la hora de ser productivos es la distribución de espacios. 

Se pasa muchas horas en un mismo sitio realizando algún tipo de operación. Una incorrecta configuración de este espacio puede tener consecuencias negativas en la capacidad para afrontar retos y es por eso que proporcionamos algunos consejos para evitarlo.

Importancia de la distribución de espacios en las oficinas

La distribución es un parámetro de diseño empleado para atar dos elementos fundamentales: el espacio y la funcionalidad. El fin de conectar estos aspectos es brindar una disposición física que optimice las actividades a ejecutar en dicha estancia. Siendo esto así, es posible afirmar que la manera en cómo se construye el lugar incide en la productividad de las personas que lo habitan.

Las oficinas son áreas en donde se requieren herramientas para que los individuos despliegan y maximicen sus talentos. Los trabajos que ameritan permanecer muchas horas sentados o en estados de encierro suelen aburrir al cerebro invitándolo a distraerse. Es por esto que, el cubículo, o bien el escritorio compartido, deben tener una forma creativa que motive el pensamiento innovador.

Una de las causas más comunes de renuncia es que los empleados no ven oportunidades para desarrollarse. En varias ocasiones, un entorno muy cerrado, que no propicie la comunicación y el intercambio de ideas, puede ser un factor que influya en el descontento laboral. Síntomas como la irritabilidad, la depresión e incluso enfermedades ocupacionales, podrían tener su origen en una mala distribución. Trabajar con espacios más grandes, coloridos y dinámicos traerá nuevos resultados.

Consejos de distribución para las oficinas

  • Liberación del espacio: el objetivo principal es eliminar la mayor cantidad de objetos innecesarios. Un principio básico para garantizar el bienestar dentro de la oficina es crear un diseño despejado y minimalista. Sin duda, menos es más cuando se trata de crear un lugar apto para el trabajo. La acumulación de muebles u otros artículos motiva sensaciones de encierro incrementando los niveles de estrés.

  • Seguridad personal: la primera causa de ausentismo laboral son las enfermedades músculo esqueléticas causadas por una mala distribución del área de trabajo. Es importante que se disponga de un lugar en donde pueda caber un escritorio de al menos 130 cm de ancho por 90 cm de profundidad y una altura no menor a los 74 cm. Las piernas deben poder moverse con facilidad, así como los brazos no tienen que tropezar con ningún objeto al extenderlos completamente.

  • Ordenamiento de los materiales:  un punto relevante es asegurarse de que los instrumentos de trabajo no se ubiquen a largas distancias de los empleados. Lo ideal es buscar distribuciones que se integren a las zonas con más volumen de personas. Una opción funcional es colocar los materiales en muebles invisibles pegados a la pared. También se pueden construir repisas o gavetas con compartimentos de fácil acceso. 

Ideas innovadoras para la distribución de oficinas

La concepción de la oficina moderna apunta hacia el “feeding”, es decir, el intercambio de perspectivas en el ambiente laboral. Lo que se busca es dar rienda suelta a la creatividad personal a través de un medio físico abierto y multifuncional. 

Siguiendo esta corriente, surgió la distribución coworking, cuya propuesta es construir una sala grande que se componga de diversas mesas de trabajo. Éstas no se encuentran destinadas a un uso fijo, sino que pueden variar en su función según las necesidades del momento. En ese mismo lugar hay pizarrones, computadoras, sillas comunes y áreas de esparcimiento.

Por otra parte, las oficinas sin barreras han destacado debido a que preservan la forma convencional, pero eliminando toda separación entre ellas. Además de que esta distribución favorece la comunicación, entrega mayor iluminación, y, por tanto, la ilusión de que no se está en un lugar enclaustrado. En otros casos, se opta por poner tabiques de vidrio que independizan los cubículos dando al mismo tiempo condiciones para socializar.